un pequeño cambio

No tenia compacion de mis palabras al viento,
solo su angustiosa frialdad me cubria de rojo esa tarde.
Sus ojos ya no brillaban al andar,solo una pequeña sombra
iluminaba de negro mis frias manos.

Cambie el sabor de tus besos por angustia de otoño...

1 comentarios:

María Carolina dijo...

Tamara, me encanto lo que leí. Enserio, la angustia de otoño, que poético, es como leer una hoja que se esta cayendo del árbol. Un abrazo. Coté.