
Quizás fue una ilucion, pero de este tipo de iluciones que son del tipo real que puedes saborear el sabor de sus labios.
Tenia una mirada dulce, pero escondía mucho miedo y sus manos demostraban su inseguridad al momento de tocarme.
Antes de conocerla me negaba a la posibilidad que alguien entrara en mi vida y a mi corazón; pero apareció de la forma mas poco común y se clavo en mi alma.
Cada día junto a ella era un juego maravilloso, donde ella y yo nos convertíamos en una y solo con nuestras miradas podíamos expresar todo lo que sentíamos.
Yo no pedí que llegara a mi vida, ¿quizás fue el destino?, no lo se. Pero como todo cuento de hadas debe haber un momento donde unos de los personajes debe derramar lágrimas para que pueda continuar la historia....una de nosotras las tuvo que derramar.
Dicen que cuando las cosas comienzan rápido terminan rápido...¿seria esta mágica relación uno de esos comienzos con un final triste?.
Nunca me lo quise imaginar, pero de tanto evitarlo un día ocurrió y todo se acabo; y solo me quedo el sabor de sus labios, el recuerdo de su mirada, el sonido de su sonrisa y el roce de sus manos.
Es triste darse cuenta que nunca seras feliz de forma amorosa, y que quizás el destino te tiene solo soledad preparada para tu vida y que tendrás que saciar tu sed de amor de otras formas.
Ahora miro el cielo, ese cielo que miramos juntas; camino por esas calles donde reíamos y nuestras manos se entrelazaban, pero con la gran diferencia de que ella ya no estaba a mi lado, ahora solo esta mi imanación, en mi melancolía y mis recuerdos.
Dicen por ahí, que hay personas que ni en 10 años viven cosas tan intensas como una puede vivir en 31 días.... puedo afirmar que aquellos 31 días junto a ella fueron los mas intensos que he vivido en mi vida.
Quizás ahora el destino me tiene preparada otra historia o quizás la continuación de esta mágica historia....

0 comentarios:
Publicar un comentario