Ahora


De a poco sus ojos se comenzaron a opacar
con el pasar del tiempo y con esa ilucion
caída por el viento.
Sus besos sabían a desprecio e indiferencia
y su lengua afilada cortaba cada parte de
mi alma en llamas. No quería dejar de saborear
aquel gusto a odio que me devolvía por un
instante la ilucion de volver a entrar en su alma
y ser la dueña de sus sueños.
Ahora solo me queda el recuerdo amargo de sus
manos frías y su mirada vacía.
Ahora solo me queda su aroma en mi cuerpo inerte.
Ahora solo me queda olvidar la iucion que un día
despertó en mi aquel ser que decendio de mis sueños
y pesadillas posandoce en mi cuerpo húmedo de ansias,
para quedarse para siempre en mis memorias.
El olvido es largo y amargo, pero mas largo y amargo
sería besar y sentir su frió cuerpo por siempre.
Ahora solo me queda su vicio, que en cada instante
se posa en mis manos envolviéndome por un momento
en el halo de su cuerpo.

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